Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 19 noviembre 2025.- Durante la discusión, se insistió en que la fusión permitirá al Canal del Congreso operar con mayor claridad jurídica, independencia editorial y capacidad técnica. Pero más allá del discurso, el rediseño deja al Canal como rector absoluto de la estrategia comunicativa, una concentración sin precedentes en la historia reciente del Congreso capitalino.
La diputada Bravo Espinosa defendió la medida como una vía para reducir gastos y eliminar duplicidades. No obstante, la centralización abre la puerta a un manejo más vertical de la información legislativa, especialmente cuando se trata de contenidos sensibles o de temas en los que la pluralidad es indispensable. La promesa de independencia editorial —mantenida en el dictamen— podría verse rebasada por la propia estructura jerárquica que ahora se formaliza.
El PVEM impulsó además la precisión de facultades para el Comité del Canal, así como el reconocimiento formal de direcciones, coordinaciones y jefaturas que serán incorporadas a la nueva estructura administrativa. Aunque se afirma que no habrá duplicidad operativa, el reacomodo genera dudas sobre si el supuesto ahorro presupuestal se materializará o si solo se trata de un ajuste nominal que mantiene intacto el gasto, pero con menos controles internos.
La creación de nuevas funciones como el monitoreo digital del trabajo legislativo y de los propios diputados, plantea preguntas sobre el tipo de vigilancia que se ejercerá, quién supervisará esos procesos y cómo se garantizará que no se utilice para fines partidistas o de seguimiento político.











