Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 24 noviembre 2025.- La alcaldía más grande y más abandonada de la Ciudad de México volvió a pedir más dinero. En esta ocasión, un incremento presupuestal del 15%, a pesar de que decenas de programas siguen sin entregar resultados visibles y la crisis de servicios se profundiza.
Durante la comparecencia ante las comisiones legislativas, los cuestionamientos se acumularon. El diputado Gerardo Villanueva reconoció esfuerzos, pero no dejó pasar el hecho de que Iztapalapa sigue arrastrando rezagos históricos que no se explican solo por falta de dinero, sino también por años de ejecución ineficiente.
MC exigió claridad sobre la política de cuidados y las acciones frente a socavones, lluvias y contingencias. El PRD pidió explicaciones sobre programas sin avance real y metas que ni siquiera están definidas. El PAN señaló la falta de resultados en rubros clave, así como la urgencia de garantizar que los programas sociales no terminen como herramientas de propaganda.
Pese a estos señalamientos, la alcaldesa presumió cifras: 230 millones en infraestructura hidráulica, casi 300 mil metros cuadrados de reencarpetado y la apertura de 19 lavanderías sociales. Pero las cifras no disiparon la duda central: si el presupuesto se ejerce con tal eficiencia, por qué Iztapalapa sigue padeciendo fugas interminables, calles destrozadas, drenaje obsoleto, mercados en decadencia y servicios rebasados.
La administración presume disciplina financiera, pero la redistribución de más de 500 millones entre capítulos refleja una gestión que corre detrás de las emergencias, más que una autoridad que anticipa, planifica y corrige.
Aun así, insiste en que con más recursos podrá “consolidar” el modelo de seguridad humana y la Iztapalapa cuidadora. Lo cierto es que, hasta ahora, la alcaldía no ha demostrado que los incrementos presupuestales previos hayan logrado transformar la realidad cotidiana de sus habitantes.











